domingo, 26 de junio de 2011

Los Buenos Tiempos Han Ido y Venido (y Tal Vez Nunca Fueron la Gran Cosa)


Hace un tiempo – poco, mucho, Einstein nos jodió con esa – un querido amigo y cofundador de la afamada, aclamada por la crítica, Pilas de Tertulia, Tony Raful escribió una nota interesante. Se titula “Cuida’o con volver.” Es una cruda verdad con ciertos toques de ligereza, como para engañar al lector de que no es un
boche lo que le está dando.

En su nota Tony trata el tema de cómo el tiempo y la distancia cambian aquel lugar de donde uno parte, de su hogar. Y es cierto. No es difícil ver a una persona que hable de la República Dominicana como un país casi perfecto, donde si no fuera porque la luz se va ocasionalmente fuera prácticamente el paraíso en la Tierra.

Y me puso a pensar. Pasa esto sólo con lugares? No pasaría por igual con los tiempos que se han vivido antes, que uno carga consigo no necesariamente aferrados a un lugar, a un espacio? Por eso pensé en los “buenos tiempos.“

Los buenos tiempos, los viejos tiempos, en mi tiempo, cuando yo era chiquito. Todos son nombres para las mismas memorias. Muchas veces vemos a la gente que se queja de cómo “está la cosa” o que “en mi tiempo tabamo’ mejor.” Se acuerdan de las bondades de años pasados, pero ninguna de las dificultades. Borran, como borra un álbum de fotos todos los intervalos de dolor entre cada momento de felicidad inmortalizado.

Por eso me enojo con aquellos que osan decir: “Aquí lo que hace falta es un Trujillo.” Sus memorias son cortas, y aunque hayan o no vivido el tiempo de Trujillo, olvidan que por cada mano amiga que él extendía, apuñalaba y hería a centenares con la otra. Alguna parte de mi desea que pase sólo para que la gente se de cuenta de que muchas veces hablan sin pensar, recordando solo lo que les interesa mantener vivo.

Gilles Lipovetzky trata en su obra “La Sociedad de la Decepción” el engaño que nos enfrentamos como sociedad. Entre ellos uno de sus temas es el como añoramos los tiempos pasados, como vemos siempre mejor el pasado y no con optimismo hacia el futuro. Cada tiempo viene con su mal y su bien, futuro y pasado ambos se comportan de la misma manera.

Uno mira alrededor y dice, por ejemplo, “Si, antes la música era mejor. Led Zeppelin vs Far East Movement, Tupac vs Justin Bieber, John Lennon vs todos.” Y si, definitivamente había mucha música buena en ese tiempo, pero por igual había mala. Muy, increíblemente mala.  Los Beatles no lograron ser lo que fueron desde el principio, y “I wanna hold your hand” yo creo que ni a ellos les tripeaba.  Rick Astley no es de nuestra generación y Wham! nadie lo pudo prevenir, por más que intentaron.

Los tiempos cambian. Reagan vino y se fue, y dejó Reagonomics y otros elementos de destrucción y tortura en su camino así como Pinochet es memoria de una época pasada. Las Cruzadas hacen el paralelo del terrorismo extremista de hoy en día dando evidencia que la religión, hoy y siempre, ha sido una cuna de loqueras. Y si Lady Gaga pudiera ser más como Madonna en sus malos años fuera…bueno…Madonna en sus malos años.

Ya. Eso era todo lo que les quería decir. Yo miro con optimismo al futuro, a sabiendas de que plagas como Justin Bieber y Lady Gaga no morirán y nunca podremos revivir a Jimi Hendrix. Eso lo sé. Pero siempre y cuando mantengamos la mira en alto, y nuestros estándares y nuestras prioridades bien plasmadas, el futuro, aunque incierto, nunca nos dará miedo y el pasado no nos dará poco más que nostalgia.



Los buenos tiempos de hoy son los pensamientos tristes de la mañana.

Bob Marley

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